martes, 5 de mayo de 2009

FRUTOS

Niñas y niños que reconocen quienes son, cuáles son sus talentos naturales, qué lugar ocupan en su linaje familiar y planeta, en qué actividad se sienten llamados a florecer y saben establecer límites y puentes en sus relaciones.

Jóvenes que se aceptan, se valoran, se cuidan, exploran su mundo interno y externo y se proyectan desde su lugar en la familia según su vocación y resuelven sus diferencias con justicia y en concordia.

Adultos que se cultivan y dejan un legado de valor que los refleja y trasciende.

Ancianos o enfermos terminales que cosechan el significado de los frutos de su vida y completan su paso por este mundo para irse en paz.

Personas que aprovechan las dificultades, aceptan lo que sienten, reencuentran su misión de vida, reconocen su dignidad, sanan su pasado y futuro, se sintonizan con su guía interna y así logran disfrutar la vida, amarse, cuidarse y proyectase aprovechando sus talentos y discerniendo la esencia de cada situación.

Equipos de profesionales que mejoran los programas y estrategias de Desarrollo Humano y Apoyo Psicosocial a partir de su coherencia personal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario